
La jornada “Territorio y Alimentación: construyendo identidad y valor compartido”, organizada conjuntamente por la Fundación Juana de Vega y el Clúster Alimentario de Galicia (Clusaga), reunió esta mañana a alrededor de 80 profesionales de la cadena de valor agroalimentaria de la comunidad, confirmando el interés por un tema de plena actualidad y una necesidad compartida por el sector.
La alianza entre ambas entidades surge de la convicción compartida de generar espacios de reflexión estratégica, aprendizaje mutuo y diálogo entre administraciones, empresas, sector primario, gastronomía y promoción territorial para poner en común experiencias reales, identificar buenas prácticas y abordar con honestidad los retos presentes y futuros.
A través de ponencias y de dos mesas redondas, se presentaron dos perspectivas complementarias. Por un lado, cómo las empresas agroalimentarias pueden aprovechar los valores del territorio para construir marca y diferenciarse. Por otro, se analizó el papel de las entidades públicas a la hora de impulsar marcas paraguas asociadas al territorio que contribuyan a mejorar la competitividad.
En este contexto, como explicó el director de la Fundación Juana de Vega, José Manuel Andrade, también resulta imprescindible hablar de soberanía alimentaria, entendida como la capacidad real de un territorio para producir alimentos de calidad que abastezcan a su población y generen valor a partir de sus propios recursos. “Galicia tiene un enorme potencial. Desde la Fundación Juana de Vega estamos convencidos de que la alimentación es uno de los principales motores de desarrollo rural, cohesión social y creación de valor sostenible”, valoró. Una reflexión compartida por Roberto Alonso, director de Clusaga: “La excelencia alimentaria gallega no se construye solo con producto, sino también con estrategia, colaboración y visión de futuro”.
Uno de los mensajes principales de la jornada fue que no se trata únicamente de producir más, sino de producir mejor, fortalecer las economías locales y construir relaciones más directas entre quienes producen y quienes consumen. La diversidad y calidad de los productos gallegos está asociada a la tradición, pero también a la sostenibilidad, el saber hacer del sector primario, la innovación y la confianza. “Tenemos una marca Galicia que debe seguir consolidándose en mercados cada vez más exigentes, más conscientes y más competitivos”, apuntó José Manuel Andrade.
Miguel Rives, CEO de la agencia especializada GastroAgencia (Valencia), inauguró el programa introduciendo los principales retos y oportunidades en torno a la conexión entre territorio, alimentación y consumidor.
A continuación, en la primera mesa, centrada en indicaciones de calidad y marcas territoriales, participaron Luis Vázquez, director de Promoción y Relaciones Externas de IGP Ternera Gallega e IGP Vaca Gallega-Buey Gallego; Mª Begoña López, directora general de Desarrollo Rural e Industrias Agrarias del Principado de Asturias y responsable de la marca Alimentos del Paraíso Natural; Ramón Fernández, jefe del servicio de Mercados en la Xunta de Galicia y responsable de la marca Pesca de Rías; y Blanca Jiménez, presidenta de la Asociación de Destinos Gastronómicos Nacionales y de la marca Saborea España. La moderadora fue Beatriz Suárez, de la Fundación Juana de Vega.
Posteriormente, en la segunda mesa redonda, participaron referentes del ámbito gastronómico y empresarial como Lucía Freitas, chef y fundadora del restaurante A Tafona (Estrella Michelin) y del proyecto Amas da Terra; Sara Torreiro, responsable de Marketing y Responsabilidad Social en Casa Grande de Xanceda; Juan Vázquez, director general de Bodegas Martín Códax; y Ramón de Meer, director de Marketing para España y Portugal de Hijos de Rivera. Luz Martínez, de Clusaga, condujo el debate.
El encuentro finalizó con una reflexión institucional a cargo de Martín Alemparte, director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (ACAGAL), quien destacó que la apuesta por las marcas de calidad contribuye a valorizar el territorio rural y subrayó que, en el futuro, “la calidad diferenciada y la cooperación serán imprescindibles para competir en el mercado global”.
La jornada “Territorio y Alimentación” concluyó con un espacio de networking orientado a generar conexiones, alianzas y futuros proyectos entre los asistentes.









